El 36 por ciento de los españoles no duerme bien a causa del estrés. En sí, el estrés no es negativo. Sus efectos, si no son crónicos, suelen ser positivos pues todo tu ser está alerta, despierto y aumenta la capacidad de concentración y atención. El problema reside en que el estrés se convierta en crónico o muy agudo. Entonces, podrías aplicar la máxima de un proverbio chino que dice: “si tu problema tiene remedio, ¿por qué te preocupas? Si no lo tiene ¿por qué te preocupas?”.
Cada persona tiene claras las cosas que la ayudan a relajarse. Hay quien disfruta de un buen rato en el gimnasio, quien prefiere dedicarle un buen rato a bordar en punto de cruz, quien disfruta de un buen libro, o quien prefiere salir a dar un paseo y dejar que la brisa le despeje la cabeza.
Sin embargo, hay varias pautas que te pueden ayudar a combatir el estrés desde primeras horas de la mañana:
- Descansa 8 horas diarias. Si duermes durante ocho horas diarias seguidas, en un ambiente fresco y confortable sentirás que tu cuerpo y tu mente están recuperados al día siguiente. Levántate sin prisas, con el tiempo suficiente para afrontar las tareas del día Tu capacidad de concentración aumentará y te sentirás más alegre.
- Evita el hambre. Para ello es preciso que fracciones la ingesta de alimentos en cinco comidas. Si no tienes sensación de hambre evitarás una tensión que te permitirá concentrarte mejor. Tómate tu tiempo para comer y mastícalo todo bien, sobre todo, en el desayuno. Entre los alimentos que ayudan a combatir el estrés están las frutas y verduras. Son ricas en vitaminas, antioxidantes, fibra y agua. Las ricas en potasio, el plátano, las naranjas, la fruta seca, las verduras, la leche, las legumbres y la carne magra. El potasio favorece la relajación de los músculos y, con ello, un mejor descanso.































